lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Quién ganará las próximas elecciones presidenciales en El Salvador?



Por Salvador E. Rodríguez González


En El Salvador habrá elecciones en el 2014 y a menos que surjan sorpresas, las opciones serán: un ex comandante guerrillero y actual Vicepresidente de la República; un odontólogo que se hizo político de carrera; un locutor deportivo, a la vez ex Presidente de la República y dos militares en retiro. Ellos son quienes disputarán la elección. ¿Quién ganará? Quizás sea muy temprano para vaticinarlo, pero vale la pena reflexionar sobre algunos aspectos de nuestra realidad, que seguramente incidirán en el resultado final.

Si vemos la desculturización que sufre el país; la pérdida de valores en la sociedad y la prevalencia de la forma sobre la sustancia; no cabe duda que estas serán variables clave en la población, al momento de decidir por quien votar y, las que cada candidato deberá considerar en su campaña, como prioritarias.

Por otro lado, el CAMBIO acelerado que sufre nuestro país, está derribando los pilares de nuestra idiosincrasia: hoy matar, significa noticia lucrativa, que todos buscamos en noticieros; la Corrupción vuelve ciudadanos ilustres a los corruptos; los funcionarios no necesitan requisitos de idoneidad, ni competencias mínimas; las violaciones de niñas, por padres y maestros, ya no indignan y se ha vuelto una moda; hoy ser honesto, respetar la ley y reclamar derechos, es casi patrimonio de los tontos. ¿Quién puede cambiar esta triste realidad? De lo que si estoy seguro, es que ningún presidente por sí solo, podría lograrlo. 

El viejo paradigma que al campesino debía mantenérsele analfabeta, para evitar que pensara, y reclamara sus derechos, se ha modernizado; hoy se promueve la forma sobre la función, como método eficaz para que la gente deje de pensar y analizar los temas trascendentes, para el futuro del país; por ello se promueven discusiones sobre temas intrascendentes, para mantenernos ocupados, en discusiones estériles que no agregan valor. Lógicamente esto es más cómodo, pues la sustancia, exige pensar, la forma, solo contemplar. Muchas plumas y mentes brillantes son utilizadas para mantener el show.

Quizás el daño más grande que hacemos al país, es robotizar a la juventud. Cuando vemos programas juveniles en TV con gente guapa, hablando a gritos, en caliche y sin siquiera poder leer el teleprompter; analistas políticos hablando superficialidades y entrevistadores vendiéndose al mejor postor. Nos hace recordar la "Ecuación," de Marshall McLuhan: "el medio es el mensaje".

En cualquier sector que analicemos, se nota la prevalencia de la “forma sobre la función”. Envoltorios bellos, conteniendo productos malos; películas “best-seller” con animaciones fabulosas, que no transmiten algo de valor; gimnasios llenos de gente moldeando cuerpos, mientras las bibliotecas permanecen vacías; redes sociales con frivolidades y sin contenidos importantes; universidades anunciándose como las telefónicas o la cerveza, pero sin invertir en conocimiento, ni tecnología actualizada…etc. Todo esto nos lleva a concluir que en nuestra sociedad, la forma supera a la sustancia, en forma acelerada. Aunque igual sucede en todo el mundo, no debe ser esta la excusa.

¿Qué tiene que ver esto en las elecciones presidenciales?
Lastimosamente, en la elección del nuevo presidente, la forma también prevalecerá sobre la sustancia. Para la gente será más importante “como lo digan” que lo “que propongan” los candidatos; esto lo saben muy bien los políticos, por ello nada cambia entre discursos de los diferentes candidatos: Promesas sobre mejoras en salud, educación, empleo, seguridad y hoy, en subsidios y programas sociales. No es que sean poco inteligentes para no innovar y diferenciarse; saben que será más importante la forma en que su candidato: habla, viste, se peina, luce en las fotografías; se mueva en el escenario, comportándose como si ya hubiera ganado; luzca fresco y no estresado; sea simpático, aparezca relajado y sonría mucho. No importará su presente o su pasado, mucho menos sus competencias para liderar la organización más compleja del país. El Gobierno de la República.

¿Quién ganará las elecciones presidenciales en marzo? Si se cumple nuestra reflexión y “la forma superara a la sustancia” resultará fácil ir perfilando al ganador, de acuerdo a lo que haga, diga y como lo cuente. Duro para muchos aceptarlo, pero es la realidad que todos construimos a diario, por acción u omisión. 

¿Quién ganará las próximas elecciones presidenciales en El Salvador?
El candidato que mejor domine la forma y le caiga mejor a la gente. No importa lo que diga, pero que lo diga bonito.